Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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lunes, 31 de agosto de 2009

VIRGEN ADÚLTERA


Mujer, soy mujer virgen adúltera de fantasías inacabadas

que ha parido el deseo a cuatro patas homínidas y olvidadas.


Soy el ombligo que alimenta la magia de una ninfa secreta,

que a vuelo de sueño hidrata rincones escondidos entre piernas.


Soy la sal del mar que lloran mis ojos al placer y el sabor que te queda

al intuir mi cuerpo alrededor del tuyo entregando mi aliento.


Mujer, soy mujer con nombre que gritado al viento llega al mundo,

y que se mueve por todo hacia ninguna parte como mansa fiera que solloza.


Soy mujer sin etiquetas que cambia a chasquido de dedos las correas

generadas al instinto de danzarte al calor de la piel... deseo, deseo, hazme...


Soy virgen y adúltera como la María de un cigarro mezclado a tabaco,

que marea y encauza lunáticamente la música de un sueño cristiano.


Deseo, deseo, hazme... y dame lo que yo quiero...

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE