Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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miércoles, 19 de agosto de 2009

El miedo, resultado hipocrita/social.


Hay un tumulto enmarañado en el sentir de una persona,
amordazada por la razón humana de la coherencia,
la locura gravitatoria la hace caer en la indecencia de pensar,
y un debo esporádico social, combate a muerte con un quiero "yo",
estas cosas de lo humano y de lo adulto que aún no entiendo,
dualidad impostora de lo eterno...

La pereza agudiza nuestro acoplo a las leyes de la compostura
que rompe en pedazos los cachitos de niñez que coleteaban en nuetro pecho,
y tras la espalda, nos siguen los sueños escondidos bajo la ropa.
Creo que me estoy perdiendo, y ahora, seré un poco más como el mundo,
y un poco menos yo, menos viva para escuchar mi propio latir...
A veces es necesario integrarse para no estar en el punto de mira,
disfracemos de verdades absolutas a la mentira.

¿Y de qué sirve respirar si no se vive?
No basta con despertar, no basta con funcionar, no basta...

Admiras mis locuras a escondidas,
me sigues entre sombras sin reconocimiento,
y criticas mi presencia en los diarios porque te asusta saber,
que quieres seguirme... hipocresia alterada con sonrisas embusteras.
Búscamos un recorrido que creíamos haber hecho, y,
sin embargo, todo estaba hilvanado al mirar por encima de las necesidades...
necesidades de algo que va más allá de lo que vemos con los ojos.

El amor estaba guardado para después dentro de bolsillos de mallazo
y como comodín-resultado el desgaste de una rutina
aceptada en un danzante barco que se "ahoga".
Y ya, no busqueis más a esta loca descerebrada que se acaba,
que se cansa y que se esconde en un saco de patatas
para ser secuestrada por un destello de luz en un camino desesperado.

Solo digo lo que pensamos todos, y aún así,
crucificais a martillazos de ironía las apariencias,
cobardes piratas que cambiaron el combate cuerpo a cuerpo,
por el cuchillo de palabras asesinas por la espalda.

¿Cuál es el miedo? si no tienes nada... ¿qué se puede perder?
El sentido de la lucha se quedó en una etiqueta identificativa,
en la "cualidad" de un monedero y en la ventana opaca de creernos
que todo cristal que se nos presenta explotará sobre nosotros.
Incrédulos pensamos, que nadie es capaz de dar por el simple hecho de ser...

¿Cuál es el miedo?...

1 comentario:

Adolfo Payés dijo...

El miedo.. el que nace ante todo..

Bellas tus reflexiones..
Me quedo sin miedo ante tu presencia..
Siempre es un placer visitarte y leerte..

Saludos fraternos
Un abrazo muy grande


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE