Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

Todos los derechos Reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

jueves, 23 de julio de 2009

Atracción


Mi pecho encarcelado entre una tela que lo cubre,
y el deseo me desatan las ganas de que arranques suavemente
este fino muro que separa tus manos de mi piel.


Quiero que me toques con los besos de tus labios
y sentir el calor humedo de tus caricias capaces de
saborearme para alcanzar mi desenfreno que es tuyo.
No te dejo respirar...


Y entre la bravura de las sensaciones,
poso mis manos sutilmente encima de las tuyas,
como si de un timón se trataran,
para dirigirlas y arrastrarlas por mi cuerpo,
hacia el empuje de mis caderas...


Tengo el ángulo y la inclinación perfecta.
La curvatura de este cuerpo de mujer
que quiere poseerte en un largo momento
y entre infinidades y placeres abismales...


Me siento tuya, aunque no lo soy,
y tú, sin ser mio ni para mi,
te has rendido al primer encanto
de esta salvaje atracción de polos opuestos.


2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Sensual como la pasión misma escrita en tus versos.. me los quedo..

Un gusto leerte.
Saludos fraternos
Un abrazo

La sonrisa de Hiperión dijo...

Uyssssss cuando la carne pide carneeeeeeeeee.... las pasiones se desatannnn

Saludos y un beso guapa!


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE