Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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martes, 5 de abril de 2011


Sufro de desamor,
de un dolor intenso
que no tiene nombre.

La angustia araña
cualquier forma de tener
una sonrisa fértil.

Ha recalado
la desesperación, en mi,
como ladrón de guante blanco.

Y ahora,
varada en una isla sin tesoros,
espero sin la certeza,
de volver a ser encontrada.

Moriré tan sola,
como sola me siento,
porque aún rodeada
de una larga vida,
siento que respiro sin sentidos,
y sin sentido,
aparecen nuevos días.

Más que sufrimiento,
es morir lentamente,
y abrir los ojos para comprobar,
que sigo encallada en la derrota,
en la espera, en el desamor,
que sigo estelas sin estrellas,
que adoro lunas que me lloran,
que la inercia me mueve,
y me retiene la gravedad.

3 comentarios:

Teyalmendras dijo...

Y ahora,
varada en una isla sin tesoros,
espero sin la certeza,
de volver a ser encontrada.


Que triste pensar en ese tiempo de espera, la duda... incertidumbre de seguir alli por siempre.
Precioso texto... me encanto.
Saludos ;)

Dejé de soñar para vivir mi sueño dijo...

Cierto, es lo peor que le puede pasar a alguien, quedarse varado, y ver cómo en el mar se pasean todo tipo de barcos y nadadores a cuerpo, menos uno mismo, que sigue encallado en esa espera.

Abrazotes!

Anónimo dijo...

Hermoso poema es la descripcion exacta de como se puede sentir ciertas personas que deben de muchas


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE