Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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lunes, 18 de abril de 2011

Sonrisa de medio lado


Sonrisa de medio lado,
colgante y lámpara torcida
que alumbra a medias,
mi cara.

El marmoleado de un cuerpo,
frío y brillante, presenta
curvas deseables de mujer.

Esa mujer, que por dentro,
huele a neumático viejo,
lleno de pinchazos con remiendos,
parcheados a base de esfuerzos.

Brilla el esmalte metálico,
la fachada de una estrella,
que solo arde y se consume
reduciéndose a cenizas.

Repica la mañana
que no ha de llegar,
después de una noche
de vigilias,
junto a un marinero
que se perdió en alta mar,

y las soledades,
llenan a presión, los huecos,
doliendo, doliendo, doliendo...
y buscando, esa

Sonrisa de medio lado,
colgante y lámpara torcida
que alumbra a medias,
mi cara.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Las sonrisas siempre debieran ser a boca llena...

Saludos y un abrazo.

Anónimo dijo...

mi sonrisa para ti, me encanta leerte....aida


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE