Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Quiero



Quiero perderme
...
apagar la sed del mañana:


Creo,
y por creer sigo aquí...
Voy recogiendo las miguitas de pan del camino del cuento,
voy comiendo de un rastro que no es para mi,
me da miedo seguir robando por el sendero,
pero mis necesidades son las que ahora piensan sin pensar.

Los atajos, cerrados no distraen,
y sigo pensando que cruzar el rio no me llevará por delante,
quiero que gires la mirada hacia mi por si me ahogara...
Quiero acariciar la complicidad y abandonarme al cielo.
Quiero que me llueva y sentir mi ropa pegada al cuerpo,
quiero que el frío sea más fuerte que dolor de mi alma,
para distraerla un segundo y pensar que no padece.

Quiero perderme en ese lugar donde apagar hasta la sed del mañana.

Quiero ir sumando banderas y multiplicar mis nervios por cero,
he divido mi corazón en pedazos tan pequeños que ya no lo encuentro,
y sé,
que un cuerpo que no late, no vale más que una piedra obstáculo,
siento que me voy hacia derroteros que no se hicieron con mi nombre,
pero no estoy del todo segura... ¿lo sabe alguien?

Las dudas aturden la confusa historia
que balbucea entre sollozos de ignorancia
y robazada en el acoso que ejerce sobre mi la presión
de la incertidumbre...
y yo:

¡Quiero perderme en ese lugar donde apagar hasta la sed del mañana!

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE