Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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jueves, 11 de marzo de 2010

Personas afines con-fines

I
Llegan a nuestra vida,
pareciendo que serán eternas,
nos enamoran sus sombras,
entre medias sonrisas de luna llena,
embriagados por tanta casualidad,
vemos una magia de cuento,
que en un solo pestañeo,
hace que se rompa el sueño,
y el principe encantado,
se nos convierte en un feo y sucio sapo.

II
Llegan a nuestra vida,
las miradas son esquivas,
a penas nos damos oportunidades,
nos atacamos como gatos en celo,
pero algo no nos deja dar portazo,
y un día,
la rana con su croar insultante,
se convierte en algodón penetrante,
que como caricia al alma,
para toda la vida nos acompaña.

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE