Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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lunes, 1 de febrero de 2010

Cerda de la vida

La vida es un verso a caballo que no está escrito.
Cabalgamos para alcanzar su saber y exclusiva.
Y del mismo modo en que nadie vino desde el cielo a hacernos dictados,
nadie en la Tierra, nunca supo lo suficiente para hacernos de guía.

Dicen que la experiencia es un grado, y yo,
no quiero graduarme ni tener más títulos de errores.
Que todas las rutas se dibujan en la misma tierra, bajo el mismo cielo,
pero no todas las aguas son potables para nosotros...

Vuelvo a ser la cerda de la que todo puede ser aprovechado,
deseada por unos muchos, repudiada por más (¿por miedo?),
pero aún sigo revolcándome en el barro mientras vomito
estereotipos, y voy buscando mi propio menú natural.

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE