Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

Todos los derechos Reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

domingo, 31 de enero de 2010

Ahora sé...

He aprendido que cuando la vida no sonrie,
hay que hacerle cosquillas.
Descubrí que si el  camino no se abre,
hay que abrirse a él.
Me he sentido perdida un millón de veces,
y para encontrarme, reboté mi voz haciéndo eco.

Hay placeres que creí robados, y solo eran
placeres extinguidos para los rendidos.
Me di cuenta, que nada ni nadie podría arrebatarme
el perfúme de mis voluntades bajo amenaza "miedo".
Y el tedio lo cambié por teína estimulando mis días.
Y ahora sé cierto que todo el mundo es encontrado si no quiere ser perdido...

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE