Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

Todos los derechos Reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

jueves, 20 de enero de 2011

Zorra herida

Una zorra herida,
eso era ella.

Y sólo una zorra herida,
como ella,
era capaz de esconderse,
entre el profundo de las raíces,
y bajo tierra.

Lamer la sangre de sus heridas,
en la intimidad del refugio,
camuflada por el día,
y sembrada entre las piedras.

Cayendo de la luna,
en la noche,
liberándose como una fiera,
aullaba desgarrando,
jugaba a ser fuerte,
una loba,
que pone en el espacio,
su nombre por bandera.

Su voz desmoronaba,
los sueños acumulados,
por años sin presencia,
en un mundo que se ha ido anulando,
y ya no sabía dónde ubicarse,
o dónde plantar su huella.

"Pobre zorra",
le escupían,
mas abandonada a la locura
de ese mundo,
donde no existía el castigo,
gritaba llorando y riendo,
y aullando repetía:
SOY UNA LOBA.

Qué agonía,
la del desamparo de la razón,
qué dolor,
la de la soledad del látigo,
en esta dictadura alineante,
que obliga a que una sirena,
se sienta zorra,
y reclame su papel de loba,
cuando sólo es una humana
que huye de si misma,
sin ser consciente que su huida,
no es de su cuerpo,
sino del dictamen de un mundo
que se convierte en cárcel.

Su inconformismo la ha liberado,
del militarismo,
de ser sólo un elemento más.

Mas si la locura,
la desligó de ser un número inválido,
la condenó a recrearse en un lugar,
dónde ya nada importaba,
porque nada más le haría daño...

Aún, después de muchos años,
aún, oigo sus gritos,
los de aquella zorra,
que,
gritaba llorando y riendo,
y aullando repetía:
SOY UNA LOBA.
                                                               Mayte Albores
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual


6 comentarios:

Josie dijo...

Esta parte me ha emocionado...
"(...)Su voz desmoronaba,
los sueños acumulados,
por años sin presencia,
en un mundo que se ha ido anulando,
y ya no sabía dónde ubicarse,
o dónde plantar su huella.(...)"
Mayte no me canso de decírtelo, tu trabajo es GENIAL!!!

avillarin7 dijo...

A veces las personas se ven obligadas a adoptar este papel, es una forma de huir y de intentar sufrir menos.
En muchos de esos versos me identifico con esa "zorra". Un abrazo, y enhorabuena por el poema.

Layla dijo...

Mientras grite, llore, ría, SIENTA.
ES: Consciente del mundo.
¡Está viva!, Late

Ana dijo...

un beso Mayte, es un poema inmenso, profundo, doloroso, pero lleno de lucha de superación y de ser capaz de romper esquemas.

Me ha gustado mucho un abrazo grande grande

Teyalmendras dijo...

Este poema llega hasta el desasosiego... logra crear esa inquitud buscada.. felicidades

Anónimo dijo...

gracias por permitirme leerte cada dia, entrar en tu vida de versos haciendo que llegue un ramillete de ilusion a mi corazon, gracias por escribir lo que siento ..un millon de besos aida


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE