Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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lunes, 2 de agosto de 2010

... de la diferencia...

Es diferente a mi,
y le amo...
Soy diferente,
y me ama...

No piensa como yo.
No pienso como tú.
Y tú,
no piensas como nosotros.

Pero eso,
no nos hace enemigos,
nos hace diferentes.

Sólo somos extremos,
de una verdad tejida entre todos...

Solo somos extremos
de una gran idea,
que carecería de sentido
si fuéramos la misma cosa...

Y si fuéramos la misma cosa,
nos faltarían ojos, brazos y piernas,
nos faltarían espacios, puntos que unir,
nos faltarían colores,
nos faltarían cosas por compartir...

Tú y yo pensamos diferente,
y entiéndelo,
que no nos hace enemigos,
simplemente, nos complementa...

Nuestros extremos,
a un lado,
y a otro,
son el apoyo de un trípode,
para cargar nuestros pesos...

Nuestros extremos,
a un lado,
y a otro,
son el segmento,
que nos permite medir el mundo,
pasar por el centro,
y juntos... siempre juntos...
medirnos "en" distancia,
hasta las estrellas...

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE