
Seita, de 16 años, va a ser sometida a la escisión,
VA A SER MUTILADA...
Tras la mutilación Seita se mira la herida, temiendo que tengan que cortarle más
Fotos: Stephanie Wells/Gamma Liaison
GRITO, GRITO, GRITO,
¡grito ahora que estoy viva!
Antes de que me mates,
o antes
de que seas testigo mefistofélico
de como me deboran ...
GRITO, GRITO, GRITO,
como una paloma con las alas rotas,
que se arrastra hacia su salvación,
esperando de todos aquellos
que ven en mi dolor un espectáculo,
vengan a salvarme...
CONFÍO EN TODOS,
porque NO CONFÍO EN NADIE,
y la esperanza de encontrar a un samaritano,
me lleva a la locura del servilismo...
y me desquicia la consciencia
incongruente con mis actos...
Esa no soy yo,
la sangre no muestra mi cuerpo,
y mi cuerpo limpio,
tampoco mostrará mi alma...
esa, no soy yo...
Pero yo,
GRITO, GRITO, GRITO...
Y GRITO, Y GRITO...
¿qué ha pasado entre nosotros,
para que no acaezca ni un brote
de compasión?
¿Será necesaria la pérdida para
buscar un lugar a la cosas que ya,
se han ido, y nunca ocuparán?
GRITO, GRITO, GRITO,
grito impotente,
aislada,
encerrada,
anulada,
pero sigo gritando
en medio de una tormenta social.
No puedo más,
no puedo más,
esta guerra me tiene prisionera,
y me apunta en la sien
con un revolver,
el juego de la ruleta rusa,
sentenciará este fial...
Y yo,
estoy vendida a mi suerte,
mientras mis pies se preparan,
para saltar a los abismos,