Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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domingo, 25 de julio de 2010

Nosotras...

El día que sea incapaz de amar,
será el día que muera.
Y si respiro sin amar,
más vale que me maten,
porque para vivir así,
prefiero estar muerta.

Cuántas veces las paredes,
han sido testigos únicos de lágrimas confesas...
Cuántas lágrimas,
han hecho cola en la garganta
para reposar entre la almohada y la piel.


Me crucé con ella,
pisando la tierra que después la enterraría,
Me cucé con ella y sé,
que alimentó las raices de la manzana que después yo comería.

Compartí los mismos llantos, aunque fueran diferentes,
yo lloraba a la nada, y ella, le lloraba a la gente...

MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE