Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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jueves, 1 de octubre de 2009

Almendras amargas en París


La voz se ahoga, en la orilla.
Los pies esperan a que vuelva el mar.
Inmóvil, me dejo llevar.
En la quietud de la palabra perdida.
Y perdida pero sin moverme.


Soltera de equipajes llenos de ideas.
Miro el horizonte hasta ponerse el sol.
Observo las distancias.
Me hundo en un universo mal zurzido.
Pero mi universo se expande en el eco; se va.


Mis ojos se cierran para ver mejor.
Mi corazón se encierra en su propia jaula.
Fruto de mi propio castigo en la esencia del ser.
Me hago garabatos a mi misma,
quiero borrarme.


No quiero liderar banderas,
ni empuñar armas de guerra,
no quiero estar tras escudos...
Sólo estar,
ser aire en la brisa,
ser gota en el agua,
ser color en el cielo,
ser lo que no soy y lo que nunca seré...
¡Hada sin alas que quiere volar!


Almendras amargas,
esconden el fruto del árbol en flor,
y abrazada al tronco entre jirones,
trato de esconderme entre cañaverales,
y ser sumisa de mis silencios
y la respuesta a mis ojos de sueños baldíos,
en un vacio que resquebraja
el resultado de mi misma...


Me acompaño sin hacerme buena compañía,
y no descubro la mano para tirar de mi
ahora que he fijado mi residencia en la nada.


Pero, dicen que:
"Siempre nos quedará París"




2 comentarios:

Yoli dijo...

Sentimiento puro!

Seguro que está escrito por unos dedos temblorosos, mojados y cansados de secar lágrimas...

Pero te digo algo: pronto tus temores se desvanecerán, ya lo verás!

Un abrazote guapa!

E. Maria dijo...

Pues la verdad, es que en el momento en el que lo he escrito ya me había secado como la grama en verano... como tú dices, estos momentos los tenemos todos, lo que pasa, es que yo lo escribo, y os lo cuento...
Estoy mejor, más tranquila, pero como sabes, con temor, incertidumbre y con un rumbo poco definido, y eso es lo que más desasosiego me produce... Gracias, pedorris!!


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE