Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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viernes, 2 de diciembre de 2011

A medio gas

No pudo borrar su nombre
que prendido como una aguja
perforó cada uno de sus latidos.

Murió desangrada de amor invisible
y con una carta escrita a lágrimas:
*fui cuanto pude, pero no cuanto era*







4 comentarios:

La profecía del silencio dijo...

Nada de a medio gas, a toda máquina viento en popa a toda vela. ¡Vaya joya Mayte!Me encanta. felicidades artista.

Dejé de soñar para vivir mi sueño dijo...

Gracias, Angel.
¿Recuerdas el Titanic? iba a toda máquina y se hundió, las velocidades las marca las condiciones que nos rodean...

UN BESO MUY GRANDE!! Y MÁS GRACIAS...

MagaRl dijo...

¿Como la palabra puede dejar sin palabras? Desgarradoramente bello Mayte!

Dejé de soñar para vivir mi sueño dijo...

Muchísimas gracias, MagaRI.
Un abrazo.


MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE